Estudiar en línea implica una serie de habilidades y competencias que en principio no son inherentes en el estudiante de las modalidades presenciales. En una educación presencial el estudiante es más pasivo, al solo tener que escuchar atentamente al profesor y realizar las tareas que se le confieren. En ocasiones puede ser más participativo en clase pero por lo general todo involucramiento es en un espacio y tiempo determinado. Una vez fuera de clase el estudiante se desconecta del aula hasta la próxima sesión. Sus habilidades deben de enfocarse más a la atención inmediata, al trabajo en equipo, socialización y a la escucha. Por otro lado en la educación en línea el estudiante ya no está en contacto con sus compañeros de la misma manera y él es el responsable de que el aprendizaje sea efectivo. No está confinado a un aula y tampoco a una determinada temporalidad. Muchas personas tienden a creer que la educación en línea es mucho más fácil que la presencial, pensando que no se debe de l...